Profesores, estudiantes, no docentes, egresados, familias y autoridades de la Facultad de Educación y de la Escuela Carmen Vera Arenas de la UNCuyo participaron de la Quinta Marcha Federal Universitaria en defensa de la universidad pública y del sistema científico y universitario público argentino. Fue una movilización convocada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), y adherida por el Consejo Superior de la UNCuyo en reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La concentración comenzó a las 15 en el ingreso al Campus universitario, desde donde inició la movilización hacia el centro de la Ciudad de Mendoza. La columna avanzó por las principales arterias de la ciudad hasta llegar a Plaza Independencia, en un recorrido que visibilizó el reclamo por la pérdida de recursos del sistema universitario y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada en dos oportunidades por el Congreso de la Nación Argentina.
La Facultad de Educación y la ECVA tuvieron una presencia activa dentro de la marcha, reafirmando su compromiso con la formación docente, la inclusión educativa y de políticas públicas que garanticen el acceso a la educación superior. A lo largo del trayecto, se sumaron también agrupaciones estudiantiles y organizaciones sociales, integrantes del sistema científico, la Universidad Tecnológica Nacional y mendocinos que acompañaron el reclamo.
Palabras de la Decana
En el marco de la marcha universitaria, la decana de la Facultad de Educación, Gabriela Griffouliere, explicó los motivos de la participación: "Acá la consigna es única, es una consigna que suma todo tipo de ideología porque lo que apuntamos es al cumplimiento de una Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso, y es increíble que en un país democrático no se cumpla con una ley", sostuvo, y remarcó que "el pedido es el cumplimiento de la ley que ya está aprobada. Esa es nuestra pelea porque es la forma de que la universidad pueda seguir funcionando".
Consultada sobre por qué no se aplica la norma, Griffouliere señaló que "lamentablemente se han interpuesto un montón de recursos legales", y respondió al argumento oficial sobre el déficit: "La universidad no es un déficit, no afecta para nada el monto que se le asigna como para desfinanciar un país, para nada es así". En ese sentido, remarcó que "la universidad para funcionar necesita tener un presupuesto acorde con lo que hace en pos de la ciencia, del arte, de la salud, de la educación", y concluyó: "No estamos pidiendo aumentos descomunales, sino que estamos pidiendo dignidad de salarios docentes, becas para nuestros estudiantes y el poder funcionar como instituciones".