La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) aprobó tres carreras de posgrado de la Facultad de Educación de la UNCuyo. Las propuestas abrirán sus inscripciones en el transcurso del 2026 y comienzos de 2027 y las fechas precisas se comunicarán oportunamente a través de los diferentes canales oficiales de comunicación de la Facultad.
Una de las carreras es la Maestría en Investigación Educativa. Tendrá modalidad presencial, durará 6 semestres, y otorgará el título de Magíster en Investigación Educativa. Estará destinada a graduados universitarios o de Educación Superior (no menor a 4 años de duración), en carreras vinculadas a la Educación, Ciencias Humanas y Sociales. Su director es Gustavo Maure.
En las últimas dos décadas, las carreras de grado del campo educativo atravesaron una profunda reconfiguración. Se buscó superar modelos enciclopedistas, organizados como un mosaico de materias teóricas con escasa articulación y con prácticas concentradas al final del recorrido. Los nuevos planes propusieron trayectos más breves y equilibrados en la relación teoría–práctica, incorporando instancias de observación, reflexión y sistematización a lo largo de toda la formación.
Sin embargo, en este proceso, la formación en investigación quedó debilitada. En los planes anteriores, se concentraba en una asignatura metodológica aislada; en los actuales, aunque las prácticas incluyen reflexión y análisis de experiencias, la enseñanza sistemática de métodos, estrategias y herramientas de investigación resulta acotada. Esta carencia se vuelve un obstáculo para quienes desean continuar estudios de posgrado, integrarse a equipos académicos, acceder a becas o desempeñarse en gestión y planificación educativa.
Asimismo, son pocos los equipos formadores que sostienen proyectos institucionales de investigación y producción científica de manera sistemática, predominando trayectorias autodidactas y aprendizajes informales. La diversidad de perfiles en la educación superior profundiza las desigualdades de base. En este contexto, se vuelve necesaria una propuesta de posgrado que fortalezca la formación en investigación y consolide prácticas rigurosas de producción de conocimiento educativo.
Otra de las propuestas es la Especialización en Imágenes y Educación en la Contemporaneidad. Está orientada a profesionales docentes y no docentes, con título de 4 años o más, de los distintos niveles educativos de la provincia de Mendoza y de las diversas modalidades. Asimismo, está destinada a investigadores y diversos especialistas vinculados a la Educación, interesados en profundizar en la relación entre imágenes, Cultura y Educación. Otorgará el título de Especialista en Imágenes y Educación en la Contemporaneidad, tendrá una duración de 2 años y será presencial. La directora es Carolina Eva Martinez.
Es una carrera de posgrado orientada a la formación crítica en torno a los usos pedagógicos del lenguaje visual y audiovisual en los escenarios educativos actuales.
En un contexto caracterizado por la centralidad de la cultura visual y la expansión de los medios digitales, esta formación propone desarrollar una pedagogía de la mirada que permita analizar, interpretar y producir imágenes desde una perspectiva ética, política y situada. La carrera se inscribe en el campo de los Estudios Visuales y articula aportes de la pedagogía, los estudios culturales, las artes visuales y audiovisuales, la perspectiva de género y el enfoque de derechos humanos.
La carrera promueve una formación multidisciplinar que integra análisis crítico, experimentación estética y diseño de proyectos de intervención. Se abordarán problemáticas vinculadas a política, memoria, género, accesibilidad, posdigitalidad, narrativas transmedia, educación en museos y experiencias inmersivas, articulando teoría y práctica en nueve módulos curriculares.
Esta Especialización constituye un área de vacancia en la región, y se orienta a fortalecer prácticas educativas innovadoras, inclusivas y comprometidas con la democratización del acceso a la cultura visual contemporánea.
Para finalizar, la Especialización en Desarrollo en la Protoinfancia, tendrá una duración de 2 años, con cursado presencial. Está destinada a graduados universitarios o de Nivel Superior de 4 años o más de carreras profesionales o licenciaturas correspondientes a las áreas de la Educación, de la Salud o de las Ciencias Sociales. Otorgará el título de Especialista en Desarrollo en la Protoinfancia y la dirige Silvia Morresi.
Esta carrera de posgrado tiene como objetivo la actualización y profundización de conocimientos sobre el desarrollo del protoinfante y sobre la compleja trama social en la que niñas y niños se integran desde su llegada al mundo. Se parte del reconocimiento de la diversidad de condiciones que atraviesan a las familias y a las instituciones responsables del cuidado y la crianza.
Durante los primeros años de vida se establecen las bases del desarrollo motor, psíquico, comunicacional, afectivo, cognitivo y social. Este proceso se encuentra influido por múltiples factores, entre ellos las características familiares, las condiciones culturales y económicas, la salud, el entorno material, la tecnología, así como las instituciones de salud, educación y los marcos sociales y jurídicos que organizan la vida colectiva.
Las investigaciones sobre la plasticidad cerebral han demostrado que el cerebro humano se transforma en interacción con el ambiente, reorganizándose según la experiencia y el aprendizaje. En la protoinfancia, las condiciones ambientales pueden influir incluso en la expresión genética, generando procesos epigenéticos con impacto en el desarrollo global. En este contexto, el cuidado adulto atento, empático y respetuoso resulta un modulador fundamental frente a posibles efectos adversos tempranos.
La especialización centra su objeto de estudio en el protoinfante en relación durante los tres primeros años de vida, etapa en la que se configuran las bases de la subjetividad, las matrices afectivas y de aprendizaje, y el proceso progresivo de construcción de la autonomía.